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La casa de Bernarda Alba (Lorca)
Spanish Language and Literature - Textual analyses
Written by Departamento de Lengua y Literatura   
Sunday, 18 May 2008 01:40
There are no translations available.

 

LA  CASA  DE  BERNARDA  ALBA

FEDERICO GARCÍA LORCA

 

ENLACES WEB: www.garcia-lorca.org (página de la Fundación García Lorca)

            www.terra.es/personal2/ortz74/Fgl/inicio.htm (solo útil para la vida)

            www.freeweb.pdq.net/heron5/a/biolorca.htm (biografía de FGL)

 

Reseña biográfica:

         Federico García Lorca nació en Fuente Vaqueros (Granada), el 5 de junio de 1898. Pasó su infancia en el vecino pueblo de Valderrubio, y con su madre aprendió las primeras letras. En 1909 comenzó el bachillerato en Granada y en 1914 inició sus estudios universitarios (Filosofía y Letras y Derecho) en la Universidad granadina. En 1916, en viaje de estudios, visitó Baeza, donde conoció a Antonio Machado. Comienza en estos años sus primeros escritos. En 1919 se trasladó a Madrid y se instaló en la Residencia de Estudiantes, donde convivió con el pintor Dalí, con el cineasta Buñuel y con otros poetas de su generación, la llamada Generación del 27. Viajó mucho por España y pasó temporadas en Cadaqués, en casa de su amigo Salvador Dalí. En 1929 viajó a Nueva York como estudiante en la Universidad de Columbia; también dio conferencias en Montevideo y Buenos Aires. Durante la República dirigió el grupo de teatro La Barraca (1932-1935), cuya misión consistía en llevar el teatro clásico por los pueblos de España. En el mes de agosto de 1936, a los pocos días de iniciada la guerra civil, Lorca fue detenido y fusilado en el barranco de Viznar, cerca de Granada.

Lorca poseía una maravillosa capacidad creadora que manifestó en múltiples facetas: era músico, pintor, poeta y dramaturgo. Como autor dramático, quiso acercar el teatro al público sencillo que no podía asistir a las representaciones de la gran ciudad, para lo cual se creó el mencionado grupo La Barraca.

 

 

 

El Ministerio de Cultura e Información Pública de la  República apoyó la fundación del grupo universitario de teatro ambulante, La Barraca, que Lorca dirigió junto con Eduardo Ugarte. La Barraca viajó a zonas rurales donde se desconocía el teatro, montando adaptaciones de obras clásicas del Siglo de Oro. Se representaron un total de 13 obras de teatro en 74 localidades entre los años de 1932-36.

 

 

De entre sus obras de poesía podemos destacar: Libro de poemas, Canciones, Romancero gitano, Poema del cante jondo, Poeta en Nueva York, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y los Sonetos del amor oscuro.

Y entre sus obras de teatro sobresalen: Mariana Pineda, La zapatera prodigiosa, Doña Rosita la soltera, Bodas de sangre, El retablillo de don Cristóbal, Yerma, y La casa de Bernarda Alba.


LA CASA DE BERNARDA ALBA

Autor:

 Galán Font, Eduardo

Título:

 Claves para la lectura de La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca / por Eduardo Galán Font

Editor:

 Madrid [etc.] : Daimon, D.L. 1986

Drama de mujeres en los pueblos de España (aunque la obra sugiere un pueblo andaluz de olivares, verano muy caluroso y una casa con paredes blancas, Lorca no circunscribe la obra a una localidad concreta, sino que la eleva a un ámbito universal.)

Personas del drama:

-Bernarda, 60 años, autoritaria, orgullosa, clasista, hipócrita, mezquina, odiada y temida.

-María Josefa (madre de Bernarda), 80 años, caracterizada por su locura. Es senil y profética.

-Angustias (hija), 39 años, vieja, fea, enferma, rica e ingenua.

-Magdalena (hija), 30 años, resignada, inclinada al bien, sensible.

-Amelia (hija), 27 años, sumisa y temerosa de su madre, pudorosa.

-Martirio (hija), 24 años, envidiosa y resentida, débil y fea.

-Adela (hija), 20 años, apasionada, amante de la libertad.

-La Poncia (criada), 60 años, de moral tradicional, humillada.

-Criada, 50 años

-Prudencia, 50 años

-Mendiga

-Mujeres de luto

-Mujer 1.ª

-Mujer 2.ª

-Mujer 3.ª

-Mujer 4.ª

-Muchacha

Algunos críticos han señalado el carácter simbólico de los nombres:

-Alba: blanca, paredes blancas, obsesión por la limpieza y por las apariencias.

-Bernarda, nombre de origen germánico, significa “con fuerza de oso” y se corresponde con la fuerza del personaje y su temperamento “varonil”.

-Angustias: angustiada por sus 39 años y su virginidad.

-Magdalena llora con abundancia.

-Martirio es físicamente defectuosa, de carácter agresivo.

-Adela significa “de naturaleza noble”.

-Poncia equivale a Poncio Pilatos: se lava las manos en decisiones importantes.

-Prudencia tiene la resignación y sabiduría propias de la vejez.

-María Josefa es nombre compuesto de María y José (padres de Cristo): en el tercer acto dice que quiere ir a “los ramos del Portal de Belén”.

Argumento

La obra comienza con el funeral del segundo marido de Bernarda Alba. Las criadas, solas en la casa, ponen de manifiesto su odio por Bernarda, persona clasista y autoritaria.

         Cuando se retiran las mujeres, Bernarda impone a sus cinco hijas un luto de ocho años; este hecho contrasta con los deseos de amar de las hijas.

Angustias, la hija mayor, de 39 años, hija del primer marido de Bernarda, es solicitada por Pepe el Romano, joven atractivo de 25 años, quien perturba el ambiente familiar, pues Adela y Martirio también se enamoran de él.

         Adela atrae a Pepe, pero Martirio la denuncia cuando se encuentra con su amante en el corral de la casa. Bernarda, que acude presurosa, dispara contra Pepe. Adela, creyéndolo muerto, desesperada por el dolor, se suicida.

Estreno de la obra

 Lorca terminó La casa de Bernarda Alba en junio de 1936, apenas dos meses antes de ser fusilado. Se estrenó en Buenos Aires en 1945 por la compañía de Margarita Xirgu, aunque en España no se pudo representar hasta 1964.

 

El título y el subtítulo

La “casa” adquiere un valor dramático especial, pues la obra no se centra tanto en la figura de Bernarda, cuanto en ese espacio físico y sofocante.

         Del subtítulo “Drama de mujeres en los pueblos de España”, se desprende:

- unos hechos cuyo desenlace será trágico (y por eso es un ‘drama’);

- los protagonistas son las mujeres;

   - esos pueblos de España (y no solo los de su Andalucía natal) son causantes de desdichas como las presentadas en la obra.
 

Los temas

El tema central de esta obra es el enfrentamiento entre una moral autoritaria (representada por Bernarda) y el deseo de libertad (encarnado por M.ª Josefa y Adela).

         Pero en el drama aparecen otros temas secundarios:

-         el amor sensual y la búsqueda de varón;

-         la hipocresía social;

-         los sentimientos de odio y envidia;

-         la injusticia social;

-         la marginación de la mujer;

-         la honra

Tema central:

El autoritarismo de Bernarda es una constante de su actitud y su carácter:

-         impone un luto de ocho años;

-         prohíbe la relación de las hijas con los hombres;

-         restablece el orden cuando sus hijas discuten;

-         somete a su disciplina a todas las mujeres de la casa.

La rebeldía de Adela también se observa desde el principio:

-         lleva abanico verde y rojo;

-         se pone un vestido verde para lucirse ante las gallinas;

-         se enfrenta a su madre y le rompe el bastón. 

Pero el tiempo de su libertad es efímero y acaba con el suicidio, con el que condena a sus hermanas, de nuevo, al luto y a la clausura.

M.ª Josefa se rebela a través de la locura, su única vía de escape.

Temas secundarios:

a) La ausencia de amor y el temor a la soltería es el auténtico drama de estas mujeres. Bernarda aleja de la casa a Enrique Humanes, que pretendía a Martirio, e incluso prohíbe la entrada de hombres en su casa. Cuando aparece Pepe el Romano, el terreno está abonado para que la tragedia se desencadene:

-         Martirio ama secretamente a Pepe el Romano

-         Pepe el Romano proyecta casarse con Angustias

-         Pepe el Romano y Adela mantienen ocultas relaciones amorosas

Las referencias al amor son continuas en la obra:

-         la criada alude a los tocamientos que le hacía el difunto Benavides

-         Poncia refiere la historia de Paca la Roseta

-         Martirio cuenta la historia de Adelaida

-         Amelia recuerda a Enrique Humanes

-         M.ª Josefa dice que se quiere casar “con un varón hermoso a la orilla del mar”

-    La Poncia rememora la declaración amorosa de su marido Evaristo el Colorín

-         Aparición de los segadores

-         Historia de la hija de la Librada

Todo ello nos prepara para sufrir con las hijas este drama de amor insatisfecho.

b) La hipocresía es otro tema recurrente en la obra, y se observa en la obsesión por la limpieza, el temor a la murmuración o en la necesidad de aparentar.

c) El odio y la envidia entre todas se refleja en los diálogos y en las acotaciones.

d) Lorca denuncia la injusticia que preside las relaciones sociales, planteando la siguiente jerarquía: BernardaàPonciaàCriadaàMendiga. La mendiga es humillada por la criada, esta por la Poncia y la Poncia por Bernarda. Se trata de una sumisión resignada por parte de los personajes de condición social más baja.

e) También denuncia el autor la marginación de la mujer. Para ello, enfrenta dos modelos de comportamiento:

- el comportamiento basado en una moral relajada (como el de Paca la Roseta, el de la prostituta a la que contratan los segadores y el de la hija de la Librada), de personas que viven al margen de la sociedad y que son condenadas por el pueblo;

- y el basado en una determinada concepción de la decencia (a la que Bernarda somete a sus hijas.) Este comportamiento femenino basado en la honra y decencia aparentes suponen una discriminación de la mujer en beneficio del hombre: en el trabajo, ante la ley, en las relaciones extramatrimoniales y en la sumisión al varón.

f) Lorca también critica el concepto tradicional de la honra, basado en un comportamiento público intachable. Bernarda recrimina el comportamiento de Angustias, que mira a los hombres durante el funeral. La Poncia aconseja a Adela que deje a Pepe… porque pueden ser causas de deshonra. Se trata del mismo concepto de honra que tiene el pueblo y que hace posible el linchamiento de la hija de la Librada.

La caracterización de los personajes

Lorca recurre a diversas técnicas para caracterizar a los personajes de la obra:

1.- Caracterización indirecta de un personaje a través del diálogo y de la opinión de los demás. Así conocemos a Bernarda por el diálogo inicial entre las criadas, por las mujeres presentes en el duelo o por lo que dicen de ella sus propias hijas.

2.- Autodefinición: es decir, el personaje habla de sí mismo. Por ejemplo, Martirio se reconoce débil y fea; Adela presume de juventud y belleza; la Poncia se considera una criada ejemplar.

3.- Mediante la acción y el diálogo observamos la actuación inflexible de Bernarda, la resignación de Magdalena y Amelia, la ficticia felicidad de Angustias, el deseo de liberación de Adela, la hipocresía de Martirio, la ambigüedad de Poncia o la “locura lúcida” de M.ª Josefa. 

El lenguaje es también otro elemento caracterizador de los personajes:

- El lenguaje de Bernarda es autoritario, agresivo, lleno de imperativos (¡vete!, ¡matadla!), de preguntas inquisitoriales (¿hay que decir las cosas dos veces?), de presentes apelativos (¡aquí no se vuelve a dar un paso que yo no sienta!).

- Angustias, Magdalena y Amelia se caracterizan por la monotonía de sus palabras.

- Martirio, por sus amenazas e insinuaciones.

- Adela, por la fuerza y violencia verbal: imperativos y frases cortantes y enérgicas.

Poncia posee la gracia del lenguaje popular.

- M.ª Josefa mezcla el lenguaje infantil de los diminutivos y onomatopeyas con las sentencias graves.

4.- Caracterización por los movimientos escénicos. Los movimientos de los personajes en el escenario se corresponden con su personalidad y función dramática. Así, los pasos de Bernarda son vigorosos y violentos: da golpes en el suelo con su bastón para imponer su autoridad; arroja al suelo el abanico de Adela; golpea a Angustias por haber mirado a los hombres; borra violentamente el maquillaje de Angustias; golpea a Martirio por esconder el retrato.

         El dinamismo de Bernarda se ve contrarrestado por el estatismo de sus hijas, que permanecen casi siempre sentadas, en actitud de espera, lo que contribuye a dotar a la obra de un ritmo lento, que provoca la sensación de que presenciamos unas vidas apagadas y mortecinas.

5.- Caracterización por los objetos. Cada personaje aparece con un objeto identificador:

-Bernarda lleva siempre un bastón, símbolo de su poder y autoridad.

-Adela aparece con un abanico redondo con flores y un vestido verde, signos de su rebeldía y oposición a las normas emanadas del poder autoritario.

-El retrato de Pepe el Romano simboliza el deseo y la frustración de las hermanas: pertenece a Angustias (que lo “ha perdido” ya) y Martirio lo esconde porque no puede aspirar a poseer el original.

-Las flores en la cabeza y en el pecho que lleva M.ª Josefa son también signos de rebeldía, libertad y amor.

-La oveja que lleva admite diversas interpretaciones: signo de su locura o del instinto maternal frustrado en las mujeres.

El personaje femenino y la visión del hombre

La casa de Bernarda Alba es una obra de personajes exclusivamente femeninos, pero la sombra del hombre está siempre presente sobre la escena. La visión que ellas nos transmiten del varón es la siguiente:

-         el hombre es un ser deseado y necesario para alcanzar la felicidad;

-     está dotado de fuerza y es amigo de la violencia (por ejemplo, el padre de Adelaida, los segadores o la visión que tiene Martirio);

-  ha nacido para el amor erótico (así se constata en el difunto marido de Bernarda con la criada, en Evaristo el Colorín con la Poncia o en el propio Pepe el Romano).

En resumen, Lorca nos presenta la imagen del hombre que somete a la mujer en el matrimonio, le encarga el cuidado del hogar y se desentiende de ella.

El espacio dramático

Toda la obra se representa en el interior de la casa de Bernarda, aunque cada acto en un espacio físico distinto:

-         Acto I: “Habitación blanquísima del interior…”

-         Acto II: “Habitación blanca del interior…”

-         Acto III: “Cuatro paredes blancas ligeramente azuladas del patio interior de la casa”.

Los decorados (explicados en la acotación inicial) coinciden en su sencillez ornamental, en la simplificación de sus elementos y en su valor simbólico.

Las variaciones entre los actos son mínimas, pero significativas. Se produce un movimiento hacia el interior de la casa y, en consecuencia, un alejamiento del mundo exterior:
 

Habitación interior (acto I) Habitación interior (II) Patio interior (III)

Y una degradación de la blancura:

“blanquísima” (I) “blanca” (II) “blancas ligeramente azuladas” (III)

La luminosidad, además, ha ido perdiéndose:

Luz de mediodía oscuridad de la noche

Este movimiento hacia el interior y esta pérdida de color y de luz son símbolos del aislamiento de las mujeres.

El espacio visible (la casa) y el espacio aludido (el mundo exterior) aparecen enfrentados simbólicamente:

La casa simboliza el espacio cerrado, por eso es denominada infierno, convento, casa de guerra, presidio. Y en referencia a ella, se habla de cadenas, calor, odio, silencio y luto.

Del mundo exterior provienen los ruidos, los rumores, el canto de los segadores, el silbido de Pepe, etc. Se alude al pueblo, al campo, al río y al olivar (lugares en que se manifiesta el erotismo) y, especialmente, a la ventana y al corral, lugares de encuentro con el amor.

El tiempo

Lorca precisa con exactitud la hora del día en que suceden los acontecimientos:

-         Acto I: a las 12 del mediodía

-         Acto II: a las 3 de la tarde

-         Acto III: por la noche

En los actos I y II estos indicadores temporales se desprenden del diálogo, no de las acotaciones. También las campanas ejercen esa función de indicación temporal.

Pero estos tres momentos (12, 3 y noche) no pertenecen a una misma jornada: entre cada acto ha transcurrido un tiempo no representado (¿un mes?).

         Lorca ha seleccionado –con esa intención de un documental fotográfico de la advertencia inicial- tres momentos muy significativos de tres días diferentes, y a través de ellos se observa la evolución de los personajes y de la acción dramática:

Acto I: Bernarda dispone un luto de ocho años y propone bordar el ajuar. Se nos informa de la intención de Pepe de casarse con Angustias.

Acto II: las hermanas están bordando el ajuar (el de Angustias). Bernarda aprueba la boda y los novios se ven por la ventana. Martirio está enamorada de Pepe y Adela se ve con él. Obviamente todo esto no ha podido suceder en tres horas.

Acto III: solo faltan tres días para que Pepe vaya a pedir la mano de Angustias, y Adela es ya la amante del Romano. Es evidente que entre los actos II y III ha transcurrido un tiempo no representado.

Por otro lado, la obra se sitúa en época de verano: “un verano de calor sofocante y opresivo”, como demuestran las continuas referencias del texto.

También ha querido García Lorca dramatizar el tiempo interior de los personajes, produciendo una sensación de lentitud y monotonía. El ritmo lento del drama simboliza la monotonía de las vidas de estas mujeres sin ilusiones, condenadas a ocho años de enclaustramiento, al calor del verano y al tedio de bordar día tras día sin esperanza:

MARTIRIO: Estoy deseando que llegue noviembre, los días de lluvia, la escarcha, todo lo que no sea este verano interminable.

AMELIA: Ya pasará y volverá otra vez. (Acto II).

Estructura

La casa de Bernarda Alba presenta una estructura clásica en tres actos, que se corresponden con el esquema tradicional de presentación, nudo y desenlace. Cada acto tiene lugar en un espacio distinto y en un tiempo diferente, como se ha indicado antes.

Pero lo que caracteriza la obra es su estructura cíclica y repetitiva: cada acto nos ofrece el mismo movimiento interno: calma inicial, sucesión de conflictos y violencia final:

Acto

Situación de calma

Conflictos

Violencia

I

Silencio. Conversación de las criadas.

Imposición del luto.

Intentos de rebeldía de Adela.

La herencia.

Pepe el Romano.

M.ª Josefa es arrastrada a la fuerza a su habitación.

II

Mujeres cosiendo.

Conversaciones sobre los hombres.

Enfrentamiento de Adela y Poncia.

El retrato.

Enfrentamiento de Adela y Martirio.

Linchamiento de la hija de la Librada.

III

Mujeres cenando.

Visita de Prudencia.

Conversación de Bernarda y la Poncia.

Enfrentamiento de Adela y Martirio.

Disparo.

Suicidio de Adela.

Además de este movimiento interno, la obra utiliza elementos recurrentes, como los siguientes:

-         los actos empiezan por el adverbio ya;

-         ¡Silencio! es la primera y última palabra de la obra;

-     la obra comienza y termina con la presencia de la muerte y el toque de campanas;

-         se repiten temas y conversaciones;

-   oposición continua de la casa y la calle, del día y la noche, del blanco y del negro, de la libertad y de la opresión.

Realidad y poesía en La casa de Bernarda Alba

Lorca fue dramaturgo y poeta, por lo que no es extraño observar que la realidad y la poesía se mezclen en esta obra. Aunque García Lorca tome datos de la realidad, no podemos hablar de un drama realista, porque la obra supera los límites del realismo para alcanzar una dimensión poética; así se aprecia en el uso de la hipérbole para caracterizar a los personajes, o en el uso de metáforas, símbolos e imágenes.

 

REALISMO

POESÍA

Nombres de los personajes

Noche estrellada

Ambientación espacial

Persecución misteriosa en la semioscuridad de Adela, Martirio y M.ª Josefa.

Criadas limpiando

Imagen de la anciana con la oveja en sus brazos

La mendiga

Uso del verso en:

Repique de campanas

- la letanía

Llegada del notario

- la canción de los segadores

Mujeres cosiendo

- un dicho popular al que se le da forma estrófica

Declaraciones amorosas

- la canción de cuna que canta M.ª Josefa con la oveja en sus brazos

Canto de los segadores

Caballo en el corral

Ladrido de perros

Etc.

Estilo

En las obras de teatro se usan las acotaciones, los apartes, los monólogos y los diálogos.

Lorca utiliza una gran variedad de acotaciones, que sirven para indicar el espacio (una habitación), el vestuario (enaguas), el tiempo (verano), los gestos (da un golpe en el suelo), el tono de voz (a voces)… En definitiva, García Lorca no escribe solamente el texto dramático, sino que dirige la representación desde el propio texto.

Los apartes solo se emplean en dos ocasiones, con la referencia “Entre dientes” o “En voz baja”, y se emplean exclusivamente para insultar a otro personaje.

El único monólogo de la obra es el de la criada criticando a Bernarda y a su difunto marido.

Los diálogos son, en general, rápidos, incisivos y breves. Los hay de exposición breve y respuesta también breve, y de exposición amplia, pero respuesta breve.

El lenguaje coloquial

Lorca refleja perfectamente el lenguaje de la gente corriente, de personas que se insultan, maldicen y amenazan. Es lo que hacen las mujeres del duelo, lo que hace Poncia y la criada, lo que hace Bernarda con sus hijas y estas entre sí.

Los personajes de poco nivel cultural emplean vulgarismos, refranes y dichos populares. Todos tratan de a las personas de la misma edad, pero de usted a las personas mayores.

El lenguaje poético

El lenguaje poético convive con el coloquial en el habla de los personajes, y así lo apreciamos en el lenguaje de Poncia: junto a sus expresiones coloquiales encontramos el uso de metáforas.

Lorca nos dice que M.ª Josefa tiene dedos como cinco ganzúas, que el párroco subió la voz que parecía un cántaro llenándose de agua, o que los segadores son como árboles quemados. Son ejemplos de la figura llamada símil.

La casa es un convento, un presidio, un infierno (metáforas).

La Poncia dice que era la una de la madrugada y salía fuego de la tierra (hipérbole) y Adela contesta: A un caballo encabritado soy capaz de poner de rodillas con la fuerza de mi dedo meñique (hipérbole o exageración).

Los símbolos constituyen uno de los pilares creadores en la producción dramática y lírica de Federico García Lorca.

         La luna se relaciona con la muerte, el erotismo, la fecundidad y la belleza, dependiendo del contexto.

         Las flores tienen un fuerte valor simbólico, erótico, en esta obra:

-         Adela tiene un abanico redondo con flores rojas y verdes;

-         Paca la Roseta, después de mantener relaciones sexuales en el olivar, regresaba al pueblo con “el pelo suelto y una corona de flores en la cabeza”;

-         M.ª Josefa aparece en el acto I diciendo que se quiere casar. Se presenta “con flores en la cabeza y en el pecho”;

-         La canción de los segadores dice que “el segador pide rosas para adornar su sombrero”.

También es revelador el contraste entre el blanco y el negro:

-         El blanco simboliza la vida, la alegría, el amor y la libertad (paredes blancas, sábanas blancas, enaguas blancas, caballo semental blanco, estrellas blancas, oveja blanca y pelo blanco de M.ª Josefa).

-         El negro representa la tristeza, el odio, la represión y la muerte (trajes de luto, abanico negro, mantón negro de Bernarda, noche oscura y negra.)

Otros símbolos:

El caballo simboliza la pasión sexual, el deseo amoroso.

La oveja es imagen del sacrificio.

El perro, la sumisión.

El árbol, la fuerza y la virilidad.

El sol, la vida y la alegría.

El agua que corre (río) es símbolo de la vida y del erotismo; en cambio, el agua estancada (pozo) evoca la muerte.

Propósito de la obra e interpretación general

Tras la relación de personas que intervienen en la obra, Lorca escribe lo siguiente:

     “El poeta advierte que estos tres actos tienen la intención de un documental fotográfico.”

     M. García Posada piensa que esta advertencia inicial significa la constancia de una voluntad crítica en Lorca, de denuncia.

     Francisco García Lorca opina que la intención de su hermano fue estilizar hacia lo fotográfico: dar permanencia –en blanco y negro- a una expresión fugaz.

     E. Galán considera que Lorca quiso mostrar con objetividad –sin comentar, sin valorar, sin formular juicios de opinión- una realidad determinada a través de unas imágenes fijas profundamente comunicativas: secuencias, imágenes, de unas vidas frustradas, ahogadas en el odio, en la envidia, en el miedo, en la represión, en la muerte… Tal vez el poeta quisiera ahondar en las causas de los males sociales e individuales que conducen irremediablemente a la frustración.

     Para este escribir este “documental fotográfico” o “drama de mujeres en los pueblos de España”, Federico García Lorca se inspiró en una familia vecina de Valderrubio, los Delgado Lorca. Esa familia giraba en torno a la personalidad fortísima de Frasquita Alba, mujer autoritaria que se había casado dos veces y tuvo seis hijas y dos hijos. Pepe el de la Romilla (también conocido como Pepico el de Roma) se casó con la hija Amelia, que murió de parto; Pepe se casó más tarde con Consuelo, hermana menor de Amelia. Las similitudes son, pues, evidentes.

La opinión de los estudiosos de La casa de Bernarda Alba:

- F. Lázaro Carreter considera que Lorca escribió esta obra con una intención docente y moralizadora, con un propósito social, político, pero sin comprometerse con ningún partido ni facción política.

- R. Doménech propone una lectura que tome en cuenta el conflicto humano y social que plantea: la crítica de una sociedad patriarcal que provoca la infelicidad y el sufrimiento en la mujer, especialmente.

- G. Edwards cree que se trata de una obra existencialista cuyo final nos ofrece la vida humana marcada por el sufrimiento y la muerte.

- F. Ruiz Ramón le da una interpretación política: es una obra de denuncia de la España trágica, de la España rural. Esta misma línea es defendida por Rubia Barcia: este drama censura la España tradicional y conservadora, defensora de una tradición ya moribunda y de unos ideales pasados.

- Josephs y Caballero rechazan la interpretación política y proponen una lectura poética y artística. Este es el motivo por el que la obra sigue viva hoy.

- E. Galán opina que la obra revela la lucha interior del ser humano entre dos tendencias opuestas:

a) obedecer la norma moral y social a costa de vivir en la tristeza y en la frustración;

b) rebelarse y buscar una libertad de vida cuyo fin es la marginación, el rechazo y la muerte.

Las ideas de Lorca sobre el teatro

Para comprender La casa de Bernarda Alba (escrita en 1936, pocas semanas antes de ser asesinado) es conveniente conocer el pensamiento de Lorca en los años treinta.

     El 2 de febrero de 1935, tras una representación de Yerma destinada especialmente a los actores profesionales, Federico pronunció una Charla sobre teatro, en la que dijo:

“Los teatros están llenos de engañosas sirenas coronadas con rosas de invernadero, y el público está satisfecho y aplaude viendo corazones de serrín y diálogos a flor de dientes; pero el poeta dramático no debe olvidar, si quiere salvarse del olvido, los campos de rocas, mojados por el amanecer, donde sufren los labradores, y ese palomo, herido por un cazador misterioso, que agoniza entre los juncos sin que nadie escuche su gemido” […].

     “Yo no hablo esta noche como autor ni como poeta, ni como estudiante sencillo del rico panorama de la vida del hombre, sino como ardiente apasionado del teatro y de su acción social. El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la educación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso. Un teatro sensible y bien orientado en todas sus ramas, desde la tragedia al vodevil, puede cambiar en pocos años la sensibilidad de un pueblo; y un teatro destrozado, donde las pezuñas sustituyen a las alas, puede achabacanar y adormecer a una nación entera” [...]

     “Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo; como el teatro que no recoge el latido social, el latido histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama matar el tiempo” […]

© Juan Manuel Infante Moraño.

 

 

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